Caracas/Washington, 3 de enero de 2026 – En un anuncio que ha sacudido al mundo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló esta madrugada que fuerzas estadounidenses llevaron a cabo “un ataque a gran escala” contra Venezuela, resultando en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Ambos fueron sacados del país en avión, según el mandatario, quien calificó la operación como “brillante” y ejecutada en conjunto con agencias de aplicación de la ley estadounidenses.
El anuncio se produjo a través de la red social Truth Social, donde Trump detalló: “Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien ha sido, junto con su esposa, capturado y trasladado por aire fuera del país”.
Trump adelantó que ofrecerá más detalles en una conferencia de prensa prevista para las 11:00 horas en su residencia de Mar-a-Lago, Florida. La operación se desarrolló en las primeras horas del sábado, con reportes de explosiones en Caracas y otras regiones, incluyendo bases militares como Fuerte Tiuna y el aeropuerto de La Carlota.
Testigos y videos en redes sociales mostraron humo, sobrevuelos de aeronaves a baja altura y apagones en varias zonas. Fuentes estadounidenses indicaron que la élite militar Delta Force participó en la captura, enfocada en objetivos estratégicos para facilitar la detención.
El gobierno venezolano, a través de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, denunció una “gravísima agresión militar” y exigió “prueba de vida inmediata” de Maduro y Flores. Se declaró un estado de conmoción y movilización general, calificando el ataque como una violación al derecho internacional.
Reacciones internacionales no se hicieron esperar. El presidente colombiano Gustavo Petro ordenó el despliegue de tropas en la frontera, alertando sobre una posible crisis humanitaria. Países como Rusia e Irán condenaron la acción, mientras líderes latinoamericanos expresaron preocupación por la soberanía regional.
Maduro, acusado por EE.UU. de narcoterrorismo desde 2020 con una recompensa de hasta 50 millones de dólares, enfrentará cargos en tribunales estadounidenses, según fuentes cercanas al Departamento de Justicia. La situación permanece en desarrollo, con incertidumbre sobre el futuro liderazgo en Venezuela y posibles repercusiones geopolíticas en América Latina.